Las Caballerizas

published at 02/01/2017

Las Caballerizas fueron construidas en 1877 por Paul-Ernest Sanson, arquitecto del Príncipe y de la Princesa de Broglie.
A finales del siglo XIX se consideraban las más lujosas y modernas de Europa. El guadarnés contiene suntuosas guarniciones realizadas en particular por la casa Hermès.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, el caballo ocupaba un lugar preponderante. Aunque en los desplazamientos medios y largos el ferrocarril ganaba terreno progresivamente, en aquella época el animal seguía siendo el modo de tracción más común de los particulares. También podía ser una señal de riqueza, dado que los carruajes tirados por caballos fueron durante mucho tiempo un signo indispensable de buena posición económica. También era necesario para la organización de monterías y los señores nobles llevaban su escudo pintado en su carruaje y mostraban la magnificencia de las libreas de sus lacayos.
A este respecto, las caballerizas de Chaumont-sur-Loire son ejemplares y representativas de las construcciones ordenadas por la aristocracia acomodada, a finales del siglo XIX, para sus caballos.

En 1877, la pareja principesca confió al conocido arquitecto Paul-Ernest Sanson la realización de caballerizas, que debían ser las más suntuosas y modernas de Europa. El constructor optó por un conjunto de ladrillo y piedra (el ladrillo se utilizaba frecuentemente a finales del siglo XIX en la construcción de los palacios equinos), pero recuperó un elemento escultural antiguo, visible en las fachadas del castillo (friso esculpido donde alternan la doble “C” de Carlos II de Chaumont y la montaña en llamas).

Las caballerizas de Chaumont se organizan alrededor de dos patios de diferente tamaño y pueden comunicarse entre sí; la más grande está reservada para los propietarios del castillo y la otra para sus invitados. El gran patio está a la altura de los numerosos caballos y carruajes que circulaban por él, así como del personal. Las caballerizas funcionan tanto de día como de noche, y emplean a numerosos criados. Unas veinte personas (zagal, cochero, lacayo, palafrenero, postillón, mozo) se dedican a las diferentes tareas bajo la dirección del primer cochero, el jefe de cuadras. Las habitaciones abuhardilladas de los criados que trabajaban en las caballerizas se encuentran en el primer piso de los diferentes edificios (no accesibles a los visitantes).

Paul-Ernest Sanson había previsto un mayor desarrollo de los edificios de las caballerizas, pero no pudo realizarse. Gracias a la experiencia que adquirió aquí, el arquitecto pudo diseñar, unos años después, las caballerizas modelo del marqués de Breteuil en 1892.