Para su 30º aniversario, el Festival Internacional de Jardines se viste de luz pero también de música. La iluminación de los jardines se realiza mediante diodos electroluminiscentes de bajo consumo energético, muy respetuosos con el medio ambiente, la fauna y la flora, y también con dispositivos de iluminación alimentados por energía solar.
Para completar este decorado onírico, músicas de películas transportan al visitante y reúnen el arte de los jardines con el 7º arte, dejando a cada uno la libertad de hacer su propio cine.