Enfoque artístico
"Imaginé un nido hecho con geodas encontradas en el Atlas marroquí. Flores de piedras cosechadas manualmente por el Hombre. Como poemas recogidos en la tierra. De estas geodas quebradas florece una dulce pureza. La del cuarzo, este guardián de los susurros. Se confiere al cuarzo blanco esta magia de dar eco a los pensamientos y emociones. De cantar las palabras silenciosas escondidas en nosotros mismos.
Una creación sonora compuesta a partir de susurros de niños ilumina este viaje poético.
El Picadero de las Caballerizas del Dominio de Chaumont-sur-Loire vibra con una arquitectura singular. Anclada. Irradia la base terrestre de este antiguo horno en el que se cristalizaba la materia. Aérea. Respira la ligereza de una catedral acompasada por estas ventanas abiertas a los vientos y a los pájaros.
Reunidas en este estuche entre tierra y cielo, las cuatro mil geodas de cuarzo se convierten en un inmenso amplificador de susurros. Un potenciador de silencio. Que cada visitante se atreva a depositar sus sueños. Sus deseos. Sus fantasías secretas. Y estos silencios levantarán el vuelo, por las ventanas abiertas, con el soplo del viento. Hasta los oídos del Mundo. Hasta el tarareo de las estrellas, que los convertirán en Constelaciones. Tejiendo una carta cantada hecha de capullos de sí mismo. De sueños listos para eclosionar. Para construir un mundo en el que la poesía guíe a los seres hacia el despertar que duerme en ellos”. Stéphane Guiran
REFERENCIAS BIOGRÁFICAS
Stéphane GUIRAN
FRANCIA

Stéphane Guiran nació en 1968 en Francia, en Var. Vive y trabaja en Eygalières y Barcelona. Después de recibir una formación en la Escuela Superior de Ciencias Económicas y Comerciales, en 2001 abandonó el mundo del grafismo para dedicarse a la escultura.
De 2002 a 2011, realizó principalmente obras a partir de líneas de acero, en la continuidad de sus primeros años en torno al grafismo. En 2004, se capacitó en la fundición durante un año de residencia en Barcelona que le abrió las puertas de la escultura monumental. En este período, su trabajo depurado sobre la línea evoca una escritura imaginaria que se despliega en el espacio, frecuentemente inspirada en la caligrafía y los haikus japoneses.
En 2011, se incorporó a la galería Alice Pauli y comenzó a explorar otros medios de expresión: en primer lugar la fotografía, en torno a los reflejos en la serie de las “Symétries”. Después exploró el vidrio y el cristal, que rápidamente ocuparon una parte preponderante en su obra. El cristal le condujo a formas más orgánicas, ampliamente inspiradas por su íntimo vínculo con la naturaleza. Recorrió el cristal bajo diferentes expresiones contemporáneas, como material reciclado a través de su trabajo sobre el vidrio pulverizado, como píxel o elemento de dibujo, o en diálogos con los cristales procedentes de la naturaleza y otras piedras cristalinas.
La naturaleza y la abstracción viven en su trabajo como las dos caras del mismo espejo. Sus últimas creaciones enlazan su trabajo de escultura con el de la imagen, a través de instalaciones que pueden mezclar el cristal y el vídeo, en las que pretende implicar al espectador en las emociones que le suscitan los cristales.
STÉPHANE GUIRAN