En la 9ª temporada de arte de Chaumont-sur-Loire que, como todos los años, celebra el vínculo entre arte, naturaleza y patrimonio, estarán presentes 13 nuevos artistas.En primer lugar Sheila Hicks, norteamericana que lleva mucho tiempo instalada en Francia, ha difundido los suntuosos colores de una instalación monumental, en las paredes de la Galería del Henil, en el marco de un gran encargo financiado par la Región Centro-Valle del Loira. Otro evento de 2017: una exposición de un artista poco común e inclasificable, Sam Szafran, cuya pasión por la naturaleza y el mundo vegetal es la fuente de una obra de una excepcional fuerza poética. Sus fabulosas arborescencias verdes pueden admirarse en las Galerías Altas del Castillo.
El escultor Stéphane Guiran ha sublimado el Picadero de las Caballerizas con una espectacular instalación de flores de cuarzo translúcidas, titulada “Le Nid des Murmures”. Por su parte, Sara Favriau ha montado sus cabañas con la delicadeza de una tela de araña y sus columnas esculpidas en el Granero de las Abejas, mientras que Marie Denis y Karine Bonneval han sembrado sus delicadas plantas de azúcar, herbarios y otras preciosas “paciencias” en los apartamentos privados del Castillo y en el Establo de asnos.Ursula von Rydingsvard ha colocado su monumental escultura “Anastasia” en el Parque Histórico. Andrea Wolfensberger ha tomado posesión de la Galería Alta del Establo de asnos con sus esculturas de cartón, mientras que Mâkhi Xenakis expone delicadas corolas en la galería del Patio de los Jardineros.
Enfin, en accord avec le thème 2017 du Festival International des Jardins, lié au “pouvoir des fleurs”, deux créateurs, virtuoses de l’outil numérique, nous font découvrir des univers fantastiques : Miguel Chevalier, dans le Parc Historique, avec son œuvre “In out-Paradis artificiels” et Davide Quayola, dans la Galerie basse du Fenil, avec de fascinants “jardins d’été”, issus d’une résidence à Chaumont-sur-Loire. Quant à l’artiste britannique Rebecca Louise-Law, elle a répandu, sous l’auvent des écuries, des milliers de fleurs naturelles, qui s’ajoutent aux fleurs de verre ou de sucre et aux fleurs virtuelles de l’année 2017, donnant ainsi un parfum d’Eden à cette nouvelle saison d’art.