Enfoque artístico
Effets de Soir (Efectos Vespertinos) es el efecto luminoso y cromático perceptible al amanecer o al atardecer, cuando la luz y la sombra, los colores cálidos y fríos se funden entre sí. Desde Monet hasta Van Gogh, muchos pintores intentaron trasladar esta impresión al lienzo y desarrollaron una auténtica técnica pictórica. Quayola afronta este legado modelando sus efectos vespertinos, una combinación de estímulos naturales y artificiales. Effets de Soir de Quayola es una obra de vídeo basada en fotografías de composiciones florales tomadas por la noche, iluminadas por luces artificiales y reflectores. Las imágenes de muy alta resolución, tomadas en los exuberantes jardines del castillo de Chaumont-sur-Loire, se convierten en la fuente a partir de la cual Quayola da forma a sus cuadros computacionales, sucesiones visuales y sonoras en las que experimenta dinámicas de composición y rítmicas. Los planos frontales de las composiciones botánicas, lienzos oscuros salpicados de manchas de color, se desglosan en geometrías y colores. La percepción humana y sentimental del mundo natural es sustituida por la percepción objetiva y rigurosa de la máquina que “ve” y “reconoce” la naturaleza gracias a un software programado para descomponer y analizar sus elementos. Las visualizaciones de análisis y depuración se interponen entre vídeos de naturaleza pictórica generados por algoritmos de cálculo. La pintura se vuelve analítica, no reproduce el mundo ni su sensación, sino que está retocada y recodificada. En las obras de Quayola, el “pensamiento”, la “forma mentis” de la máquina, se convierte en pintura. La dinámica de las composiciones, las pinceladas, los ritmos y los flujos son la manifestación de la estructura del software. Los algoritmos desarrollan dinámicas y procesos orgánicos en una fascinante similitud entre el mundo natural y el mundo informático. “Tanto en el ámbito de la naturaleza como en el digital, encontramos un proceso generativo que sigue su propia lógica independiente y permite que la realidad esté en constante evolución. Al crear una naturaleza artificial, en realidad cercana al mundo natural, Quayola inventa una nueva forma de impresionismo”, afirma Jérôme Neutres.
REFERENCIAS BIOGRÁFICAS
Nacido en Roma en 1982, Quayola intentó rápidamente poner distancia con la capital italiana y su iconografía histórica, eligiendo establecerse en Londres a los 19 años. Fue entonces cuando empezó a buscar nuevos temas, un nuevo lenguaje y un nuevo modo de expresión. En el 2005 obtuvo una licenciatura en artes por la Universidad de Londres. Posteriormente, siguió experimentando y en el 2013 recibió un Golden Nica en el Prix Ars Electronica de Linz (Austria).
Reconocido por sus instalaciones vídeo enigmáticas, Quayola realiza espacios híbridos con sus esculturas y cuadros animados. Mezclando las performances audiovisuales, el dibujo, la fotografía y la utilización de softwares, explora la delgada frontera entre lo real y lo artificial.
Gracias a encargos especiales de instituciones públicas, ha tenido un acceso excepcional al arte y a la arquitectura de varias iglesias, teatros y museos de Europa, como Notre-Dame y el Vaticano. En su trabajo, ha explorado en forma de vídeo el diálogo entre los archivos, el collage, la propiedad intelectual y la apreciación del objeto gracias a Google Art Project, que ofrece un acceso sin precedentes a la superficie de las pinturas. Cuando contemplamos un cuadro es cuando aparece su lógica, como si estuviéramos escarbando debajo de la imagen para actualizarla.
Quayola participa regularmente en proyectos musicales. Ha trabajado con compositores, orquestas y músicos, como el Ensemble InterContemporain, Vanessa Wagner, Mira Calix, Plaid, Matthias Kispert y la Orquesta nacional de Burdeos-Aquitania.
Su obra Jardins d’Été, presentada en Chaumont-sur-Loire en 2017, es el resultado de una residencia realizada en el Dominio en el verano de 2016, durante la cual el artista se sumergió en los jardines de Chaumont-sur-Loire.
En el 2018 participó en la segunda edición de Chaumont-Photo-sur-Loire con la presentación de una serie de imágenes inéditas, tomadas durante una residencia en el Dominio. Se trata de impresiones fotográficas a gran escala, en blanco y negro y en ultra alta definición, que deconstruyen y reconstruyen un árbol del parque que da la bienvenida a los visitantes. La escenografía sobre fondo negro pone de relieve el lado aéreo de su obra, además de la investigación científica y los datos recopilados.
Al año siguiente, Quayola expuso en Shanghái Asymmetric Archaeology Gazing Machines, que reinventa el pasado y redescubre la naturaleza a través de la perspectiva de la máquina. En el 2020 participó en varias exposiciones colectivas en China, Francia e Italia, en particular con una instalación en el corazón de Arte Sella.