Enfoque artístico
Christian Renonciat se ha convertido en un experto en el arte de jugar con las apariencias y sorprender la mirada. “Hace hablar” a la madera, sugiere lo delicado, lo frágil y lo suave con una materia dura que domina a la perfección, combinando un increíble virtuosismo técnico con una conceptualización profunda y sensible de su trabajo.
"TROUBLEMENT"
“Detrás de este neologismo (¿me conceden una licencia poética?) se oculta una materia imaginaria: tal vez cansado del delicado bordado de los trozos de cartón, pero también presionado por mis amigos arquitectos para dar una dimensión monumental a mi trabajo, imaginé una materia primitiva, un poco prehistórica, telúrica, mineral, cuyos pedazos desgarrados nos habrían llegado así; por tanto, una materia arqueológica. Mitad muralla, mitad montaña, está inspirada en el cartón, y sus heridas (desgarros) desvelan las ondulaciones de las que está hecha, mientras que su superficie sugiere la densidad de una madera dura.
'Troublement' es una condensación: el temblor de la Tierra que se forma, como el que agita a cualquier persona en el terror de un evento como éste; pero también la turbación, inquietante o deliciosa, que se siente en la confusión de nuestros sentidos.
Técnicamente, he pasado de la gubia a la motosierra, de la que conservo tanto como puedo el vigor de las cortes, la frescura de las muescas.
Las superficies de estos pesados paneles están coloreadas, o más bien patinadas: diferentes matices de verdes y de azul, más o menos proyectados, con unas discretas salpicaduras de rojo intenso. Esta apariencia cargada de la pátina del tiempo contrasta drásticamente con el suave color pálido y cálido del álamo tallado (que parece estar rasgado).
Es una herida que desvela las estructuras onduladas, pero su agitación dibuja sobre las crestas como el horizonte de un paisaje, de manera que todo esto parezca muy tranquilo.” Christian Renonciat
"DOUCEURS"
“Lo que proponen estas esculturas no es más que un suave espejo donde el cuerpo se siente en el registro que le es más favorable: es al mismo tiempo una superficie, un grano, un calor y la ternura de una consistencia blanda, fluida y suave. Este propio enunciado indica la ambigüedad que el cuerpo mantiene con esta suave materia de las cosas, que describimos en los mismos términos, con las mismas palabras que hubieran descrito el propio cuerpo, el otro cuerpo que encuentra, percibe, acaricia; que respira, del que se rodea. Sin duda está la huella imborrable de nuestras primeras sensaciones, nuestro cuerpo así bañado en el de la madre, acariciando-acariciado… La encarnación, por decirlo de alguna manera, del paraíso perdido de una plenitud. Tal vez algo de esta felicidad original se encuentre cuando nuestro cuerpo se sienta así en una prenda, una sábana, una manta, objetos de transición heredados de los peluches de la infancia.
Este orden de la sensación que después de Freud, llamaríamos “erótico” no está en tensión, no está deseoso; ni siquiera está inscrito en el tiempo, sino todo lo contrario. Este orden es el de la caricia, que no tiene principio ni fin. Nos acostamos y nos bañamos en ella; ya nada importa.
Si el espectador siente delante de estas esculturas un poco de la felicidad de esta sensación, no es porque yo haya inscrito una huella tan delicada: di el primer paso, la madera dio otro, pero es el propio espectador quien añade toda su sensación, ya que está inscrita en un recuerdo del cuerpo que ningún tiempo empaña: “sabe” la consistencia, el grano, el olor; este cuerpo no percibe: recuerda, y la manta que mira, la reconoce, porque es la suya.” Christian Renonciat
REFERENCIAS BIOGRÁFICAS
Christian RENONCIAT
FRANCIA
Christian Renonciat nació en París en 1947 y estudió en la Sorbonne, donde obtuvo un título de filosofía.
En 1969 entró en un taller de arte en Antibes, donde durante seis años se dedicó a los oficios de la madera; en 1975 abrió su propio taller en Valbonne, donde realizó sus primeras esculturas.
De regreso a París, presentó su primera exposición en 1978 en la Galería Alain Blondel. A lo largo de los años, se define su interés por la materia de las cosas como tema, esculpida en la madera a través de diferentes representaciones, desde las más realistas hasta las más abstractas.
Desde 1984 recorre un camino paralelo, la creación monumental, para la que combina imaginación y técnica con materiales muy diversos (acero fundido, bronce, aluminio, jardines, etc.) a menudo con la tonalidad de una arqueología imaginaria.
Actualmente, encuentra la materia de las cosas en grandes composiciones murales de madera esculpida, como tapicerías de paño, de plástico, de lana, de papel o de cartón.