Enfoque artístico
LIEU DE RÊVE
Situado frente al Loira más abajo del talud, este sillón de granito negro propicia el silencio, la meditación y la contemplación. En el respaldo, el grabado dorado de un laberinto elíptico parecido a un cerebro le confiere un carácter sagrado. Fragmento de vestigio enterrado que surge de tierra, es la memoria de arqueología ficticia, descubierta por Anne y Patrick Poirier. Actuando a la vez como arquitectos y arqueólogos, con este bloque de piedra la pareja de artistas marca el lugar donde habría podido ser construida la primera iglesia de Chaumont.
Capella dans la clairière y L’œil de la mémoire
La capilla de Anne y Patrick Poirier se presenta como una arquitectura redescubierta por arqueólogos. “Durante sus lecturas, a los arqueólogos les llamó atención un sitio del parque alejado del castillo en el que centraron su búsqueda: un pequeño claro en medio de tilos silvestres en una zona semiabandonada del dominio. Es cierto que, al penetrar en el bosquecillo informe, se podían distinguir grandes fragmentos de piedra blanca en el suelo como descuartizados, desmoronados siguiendo un dibujo preciso. Esto correspondía a la alusión que se hacía en los archivos sobre la presencia de un pequeño edificio (¿capilla? ¿oratorio? ¿ermita?) hasta entonces imposible de encontrar. Se emprendieron trabajos de excavación, a pesar del invierno riguroso y brumoso de 2010, y se extrajeron de la tierra y de la hiedra que las ocultaban casi por completo, 8 grandes estelas de 3 metros de alto por 1 metro 40 de ancho y 20 cm de grosor. En la cara limpiada y visible se podía leer una serie de palabras que a continuación parecían formar una frase. También descubrieron en el centro de estos vestigios un gran cerebro de piedra cubierto por una fina capa de oro. Los arqueólogos decidieron enderezar las estelas verticalmente en el lugar en el que estaban hundidas, dando lugar a una especie de pequeña construcción (fábrica) designada en los textos con el nombre de CAPELLA. A unos diez metros de allí, cubierto de bejucos y musgo, enterrado bajo la hiedra, encontraron un enorme bloque monolítico de mármol. Una inscripción apenas legible con altas letras antiguas decía: OCVLVS HISTORIAE. Una vez limpiado el bloque, descubrieron con sorpresa un gigantesco ojo que les miraba, una mirada que desafiaba el tiempo, el vestigio de un culto, de una cultura, de una memoria olvidada. Mirada de una gigantesca y quebrada estatua. ¿Otra Vanidad?”
L'œil de l'oubli
Cuando despejaron esta construcción hueca denominada “Glacière”, los arqueólogos descubrieron otro gigantesco ojo de mármol blanco, un mármol “arabescato” que yacía en el fondo de un amplio embudo, como arrojado desde el cielo. Un ojo que mira el espacio, el cielo, el tiempo, un ojo de recuerdo capaz de ver la infinidad del cielo, la infinidad del tiempo, la infinidad del espacio... Imaginamos el asombro en primavera cuando la nieve amontonada en el fondo del cono comienza a derretirse descubriendo lentamente esta mirada blanca fijada en el cielo, en el paseante, este ojo del recuerdo y del olvido, ojo de la Historia, de la violencia de la Historia, precipitada allí con una violencia inaudita...
REFERENCIAS BIOGRÁFICAS
Anne y Patrick POIRIER
FRANCIA
Anne Poirier nació el 31 de marzo de 1941 en Marsella y Patrick Poirier el 5 de mayo de 1942 en Nantes. Actualmente viven en Lourmarin en Vaucluse. Después de seguir estudios de Artes decorativas en París, fueron pensionistas en la Villa Médicis de 1967 a 1972. Desde el comienzo de su estancia, decidieron trabajar juntos y poner en común sus ideas y sensibilidades.
Anne y Patrick Poirier son auténticos viajeros de la memoria, que consideran como la base de toda inteligencia entre los seres y las sociedades. Exploran yacimientos y vestigios procedentes de las antiguas civilizaciones griegas, romanas, mayas o indias y los hacen revivir a través de maquetas y reconstituciones en miniatura. Son a la vez escultores, arquitectos y arqueólogos. Se interesan por la psique cuyas estructuras tratan de comprender sin cesar, a través de diversas metáforas.
Inspirándose en los relatos de la mitología y a través de la exploración de ciudades reales o imaginarias, la obra que elaboran es una metáfora del tiempo y de la Memoria. El pasado y el futuro se mezclan estrechamente, mostrándonos la fragilidad de las culturas y de los seres.