Démarche artistique
Bibliothèque cristallisée
La espiritualidad, la memoria y el sentido son el núcleo de la obra de Pascal Convert, a la vez misteriosa y profunda. Su trabajo se centra esencialmente en la huella y en el rechazo al olvido. Mantiene un vínculo especial con todo aquello que ha desaparecido, tanto los objetos como las personas. Pascal Convert utiliza a menudo el método de la cristalización. Vierte el vidrio fundido sobre los objetos, atacando paulatinamente el material del que están hechos los libros o la madera de las esculturas, como si se tratase de una transubstanciación, de una alquimia especial que retiene el alma del texto.
«La cristalización del libro perdido» consiste en destruir un libro y su contenido con el vidrio fundido, que poco a poco ocupa el lugar del libro. El resultado es un objeto fantasmal, una obra cristalizada portadora de la memoria vitrificada. Los restos carbonizados del libro original permanecen en el corazón de la escultura.
La huella y la marca son temas omnipresentes en la obra de Pascal Convert, también vinculadas al tema de la guerra, la destrucción y la resistencia. «Suele poner en práctica procesos de imprenta y de reproducción para revelar las huellas dejadas por la historia mediante materiales tales como la cera, el metal o el vidrio. Con la ayuda de un maestro vidriero, Convert realiza, por transmutación, un duplicado de estos libros, provocando simultáneamente la destrucción de los originales. Una vez enfriado, el resultado es una réplica de vidrio de cada libro, petrificado para la eternidad, y que conserva en su materia la huella del original y de su destrucción por el fuego. Estos fragmentos evocan las innumerables bibliotecas quemadas por los poderes totalitarios».
Es precisamente en la biblioteca de Broglie, destruida por un incendio en 1957, donde Pascal Convert instalará sus libros cristalizados por el fuego como un justo regreso de los libros quemados.
CEUX DE 14
El artista también presentará tocones, unos de madera pintada con tinta china y otros vitrificados, procedentes de los campos de batalla de Verdún. Perturbadores y colmados de memorias superpuestas, dejan una poderosa huella en las mentes.
«El tocón es un objeto de profundidad, pero también de extensión: procede de la raíz, pero también de las ramas. Encierra toda una energía en su masa, que también despliega en su arborescencia, en sus tentáculos y en su espinas de erizo. Asimismo, evoca tanto la vida en movimiento, con su laberinto de perturbaciones dinámicas, como la vida que se ha detenido, con su aspecto fosilizado ya mineral. Su configuración gráfica hace del tocón un objeto tallado, ornamental y extremadamente preciso y precioso; pero su masa brutal, árida y desgarrada, también lo convierte en algo que fácilmente evoca un gran despojo, los restos de una catástrofe diluviana. El tocón es igualmente necesario como organismo de crecimiento, a la vez contingente y residuo fulminado. Tan coherente en el suelo, donde crece como errático y absurdo en el suelo, donde lo depositas. El tocón es un volumen de tiempo orgánico, ya que concentra toda la gestación y todo el crecimiento del árbol que soporta. Pero también es una red espacial, un asiento escultórico y el sistema gráfico de la ocupación que el árbol siempre termina por realizar». Georges Didi-Huberman, La demeure, la souche, apparentements de l'artiste, 1999.
La Madone de Bentalha
(2001-2002), a partir de una foto de Hocine Zaourar, y
La Mort de Mohamed Al Dura

(2002-2003), a partir de capturas de pantalla del vídeo de Talal Abu Rahmed. Estas esculturas se exhibieron durante mucho tiempo en las Naciones Unidas, en Montreal, Suiza e Italia. Ese mismo año publicó una biografía de Joseph Epstein, líder de la resistencia comunista en París y fusilado en el Mont Valérien en 1944. La Constellation du Lion(Grasset). En 2014, participó en la Bienal de Busan, en Corea del Sur, y en la exposición colectiva L’Empreinte au Centre Pompidou, aux côtés de Giuseppe Penone, Man Ray, Alain Fleischer… Georges Didi-Huberman lui consacrera plusieurs ouvrages aux éditions de Minuit, et l’associera à de nombreuses expositions. En 2002, il inaugure son Monument à la mémoire des résistants et otages fusillés au Mont Valérien entre 1941 et 1944 (Mémorial de la France combattante, Suresnes). Il s’agit d’une commande du Ministère de la Défense sur proposition de Robert Badinter. Face à la chapelle où étaient enfermés les condamnés avant d’être conduits sur le lieu de leur exécution, Pascal Convert érige une cloche en bronze de 2,70 x 2,18 m sur laquelle sont gravés les noms des disparus. Dans la continuité de ce travail, il réalise le documentaire Mont Valérien, aux noms des fusillés en 2003.
En 2007, son exposition Lamento présentée au Mudam (Luxembourg) présente des sculptures de cire inspirées de photos de presse emblématiques : La Pietà du Kosovo (1999-2000), d’après une photo de Georges Mérillon, La Madone de Bentalha (2001-2002), d’après une photo d’Hocine Zaourar, et La Mort de Mohamed Al Dura (2002-2003), d’après des captures d’écran de vidéo de Talal Abou Rahmed. Ces sculptures sont largement exposées aux Nations Unis, à Montréal, en Suisse et en Italie. La même année, il publie une biographie de Joseph Epstein, chef de file de la résistance communiste à Paris, fusillé au Mont Valérien en 1944.
En 2008, il termine un ensemble de vitraux pour l’Abbatiale de Saint Gildas des Bois (Loire-Atlantique). Il expose ensuite une monumentale sculpture de cristal, Le Temps scellé : Joseph Epstein et son fils, à l’occasion de la Force de l’Art au Grand Palais (Paris) en 2009. Il réalise encore le documentaire Joseph Epstein : bon pour la légende. Après quatre ans de travail, il publie une nouvelle biographie La Guerre qui vient n’est pas la première: 1914-2014 en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Trento y Rovereto, Italia. En 2016, participó en la exposición transdisciplinaria (Grasset). En 2014, il participe à la Biennale de Busan en Corée du Sud et à l’exposition collective La Guerre qui vient n’est pas la première : 1914-2014 au Musée d’art moderne et contemporain de Trente et Roverento en Italie.
En 2016, il participe à l’exposition transdisciplinaire Soulèvements au Jeu de Paume. L’année est surtout marquée par une invitation de l’ambassade de France en Afghanistan à commémorer le 15ème anniversaire de la destruction des Bouddhas de Bâmiyân par les talibans. Pascal Convert monte une mission en partenariat avec la société ICONEM, spécialisée dans l’archéologie des zones de conflit. Avec des drones, il scanne la totalité de la falaise de Bâmiyân, et laisse les images en libre accès à la communauté scientifique mondiale. Avec un appareil de haute précision il fait une “empreinte photographique” du lieu où les statues monumentales ont été sculptées il y a environ 1 600 ans.
En 2019, la Galerie Éric Dupont lui consacre une exposition personnelle, Soulèvementsen Jeu de Paume. Ese año estuvo especialmente marcado por una invitación de la Embajada de Francia en Afganistán para conmemorar el 15.º aniversario de la destrucción de los Budas de Bāmiyān por los talibanes. Pascal Convert montó una misión en colaboración con la sociedad ICONEM, especializada en arqueología de las zonas de conflicto. Escanearon con drones todo el acantilado de Bâmiyân, y pusieron las imágenes a libre disposición de la comunidad científica mundial. Con un instrumento de alta precisión hizo una «impresión fotográfica» del lugar, donde se tallaron las estatuas monumentales hace cerca de 1600 años.
PASCAL CONVERT