La Ilustración y el Romanticismo

published at 20/01/2017

El Siglo de las Luces y el Romanticismo dejaron su marca en Chaumont con dos personajes excepcionales: Jacques Donatien-Le Ray (1726-1803), intendente de Los Inválidos de Luis XVI (1754-1793), y Germaine de Staël (1766-1817), mujer de letras de los siglos XVIII y XIX.

Jacques-Donatien Le Ray, originario de Nantes, amasó una fortuna como comerciante y compró el castillo de Chaumont en 1750. En 1772, crea dos manufacturas, una de cerámica y otra de vidrio, en el lugar que actualmente ocupan las caballerizas. Confió su gestión al célebre escultor italiano Jean-Baptiste Nini (1717-1786). Jacques-Donatien Le Ray, simpatizante de la causa de los insurgentes norteamericanos para la guerra de Independencia, actuó como intermediario entre el rey Luis XVI y los representantes norteamericanos (Benjamín Franklin, Arthur Lee y Silas Deane) y también financió al ejército norteamericano con sus bienes personales.

Jacques-Donatien Le Ray hijo (1760-1840), se instaló en Estados Unidos en 1785 pero continúa visitando Chaumont. Se casó con una estadounidense y adquirió la ciudadanía norteamericana.

En el exilio impuesto por Napoleón, Germaine de Staël aprovechó la ausencia de su amigo James Le Ray para pasar una temporada en Chaumont, de abril a agosto de 1810, a fin de corregir y supervisar la impresión de su libro “De l'Allemagne” (“Alemania”) en Tours. La presencia de Madame de Staël, llevó a Chaumont a más de un huésped famoso, cortesano de su exilio, como Madame Récamier, Adelbert Von Chamisso, los condes de Sabran y de Salaberry, así como al autor de “Adolphe”, Benjamin Constant.

En 1833, el conde de Aramon (1787-1847) adquirió el dominio y dedicó la mayor parte de sus esfuerzos a la creación del parque que siempre había faltado en Chaumont. Después de su fallecimiento, su viuda se casó con el vizconde Joseph Walsh (1792-1860), quien recurrió al arquitecto Jules Potier de la Morandière (1813-1883) para restaurar el castillo, clasificado Monumento Histórico desde 1840. Pese a sus esfuerzos, este último no pudo asumir su costoso programa de restauración y, en 1872, Chaumont fue puesto de nuevo en venta.