Algunos elementos de historia

published at 20/01/2017

La historia del castillo de Chaumont-sur-Loire se remonta hacia el año 1000. Eudes I, conde de Blois, ordenó construir la fortaleza en la ladera que domina el río para vigilar la frontera entre los condados de Blois y Anjou. El castillo pasó después a manos de Sulpicio I de Amboise en 1054 y perteneció a la familia de Amboise durante 500 años.

En el Renacimiento, en 1550, la reina Catalina de Médicis adquirió Chaumont-sur-Loire, considerado uno de los castillos más rentables del Valle del Loira y recibió a astrólogos como Ruggieri y Nostradamus. Tras la muerte del rey Enrique II, cedió el castillo a su antigua rival Diana de Poitiers a cambio del castillo de Chenonceau. En 1750, el castillo pasó a ser propiedad de Jacques-Donatien Le Ray. Este simpatizante eficaz de la independencia norteamericana recibió en él a Benjamín Franklin y al artista italiano Jean-Baptiste Nini, que dirigía las dos manufacturas fundadas por Le Ray en el recinto del dominio y que representó a este “padre fundador” de los Estados Unidos en sus medallones.

En 1803, Napoleón I impuso el exilio a la opositora Germaine de Staël que, sin embargo, pudo disfrutar de la hospitalidad de su amigo Le Ray hijo pasando una temporada en Chaumont-sur-Loire desde abril hasta agosto de 1810, para supervisar la impresión de su libro, “De l'Allemagne”, en Tours.

En 1875, con 17 años, Marie-Charlotte-Constance Say, riquísima heredera del azucarero Louis Say, sucumbió a los encantos del castillo y lo compró. Ese mismo año se casó con el príncipe Henri-Amédée de Broglie. Desde entonces y durante medio siglo la fastuosa residencia se convirtió en el escenario de suntuosas fiestas a las que acudían reyes y reinas de toda Europa.